No olvidemos a Chiapas, también sufre el desastre

Chiapas sufre tragedia; pide víveres

derrumbe en Chiapas

Derrumbe, sepultó a un poblado de más de 400 habitantes y hay por lo menos 7 muertos identificados y decenas de desaparecidos

Foto: Diario de Chiapas

Fernando Martínez
El Universal
Domingo 04 de noviembre de 2007

fernando.martinez@eluniversal.com.mxMás de 11 mil damnificados de 40 municipios de Chiapas piden ayuda de los capitalinos.

“Como resultado del llamado del presidente Felipe Calderón, y de la cobertura en medios, la gente se ha volcado a ayudar, muy comprensiblemente, a Tabasco… Sin embargo, en Chiapas tenemos vidas humanas que han perdido sus bienes y están en riesgo de enfermedades severas y de fallecimientos si no hay ayuda”, externó Carlos Mainero del Castillo, representante del gobierno de Chiapas en el Distrito Federal.

Hasta ayer, menos de 500 kilos de ayuda es lo único que se había logrado captar en el único centro de acopio que se instaló en la ciudad de México.

A las instalaciones de la Representación de Chiapas, en Toledo 22, colonia Juárez, el apoyo con alimentos enlatados, ropa, agua embotellada y otros enseres, llegó a cuentagotas, en tres días.

“Están mandando toda la ayuda a Tabasco, y a Chiapas no lo están ayudando”, afirmó Marco Torres, quien desde Ecatepec se trasladó para entregar ropa y botellas de agua.

Pese a que en Chiapas también hubo daños, inundaciones, 4 mil casas afectadas y la población ha tenido que salir de sus casas en el noroeste del estado, la respuesta de capitalinos en apoyo esa entidad ha sido pobre todavía, mencionó Mainero del Castillo.

Los municipios Reforma, Juárez, Pichicalco y Sabanillas, en el límite con Tabasco, son los más afectados, así como 330 kilómetros de carretera; además, hay tres desaparecidos.

Una grieta entre niebla y agua, el único paso

Alejandro Suverza
El Universal
Domingo 04 de noviembre de 2007

alejandro.suverza@eluniversal.com.mx

ZONA NORTE DE CHIAPAS.— Entre niebla y la enorme grieta por la que escurre agua de lluvia, niños, mujeres y hombres descienden o ascienden en lo que pareciera una diáspora. La región norte chiapaneca que colinda con Tabasco ha quedado totalmente incomunicada.

Para salir de las comunidades los pobladores tienen que andar a salto de cerro. Los caminos y las carreteras quedaron sumidos como si los hubiera quebrado un temblor. En el peor de los casos, se deslavaron y se llevaron casas y camionetas.

Decenas de personas que pasaban por esta zona en automóvil permanecen atrapadas. “El cerro se llevó toda la carretera, estoy aquí desde el miércoles”, dice Mariano López, maestro de primaria, mientras observa dos brazos mecánicos que sin cesar, remueven los escombros”.

Por lo menos 12 vehículos Caterpiller trabajan las 24 horas para limpiar 30 tramos que las torrenciales lluvias afectaron en los municipios colindantes con Tabasco.

Trabajaremos toda la noche

Desde el lunes que comenzó la emergencia se lucha por mantener los caminos abiertos. “Trabajaremos toda la noche para abrir un carril por lo menos”, dice Juan Manuel Rojas, coordinador y residente de obra de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Ante las adversidades, los habitantes de la región caminan. Los taxis colectivos y camionetas de redilas que transportan a la población hicieron sus bases antes y después de cada derrumbe.

Por el momento, no hay paso hacia Pichucalco, el municipio chiapaneco que colinda con Teapa. La neblina y una lluvia tenue abrazan la región y aumentan el riesgo de provocar más derrumbes.

El exceso de humedad ocasionó daños en más de 300 kilómetros de carreteras.

En Chiapas, 22 municipios están declarados en estado de emergencia. Un hombre con un altavoz, afuera de la presidencial municipal de Pichucalco, exige apoyo a la población.

De acuerdo con información de la Policía Estatal Preventiva, los municipios de Reforma, Ostuacán y Estación Juárez, son los más afectados.

Un comandante aseguró que el nivel de inundación lo pudieron medir cuando una familia se resguardaba en el segundo piso de su casa y el agua alcanzaba 30 centímetros.

En tres albergues de Pichucalco hay más de 600 damnificados, pero las cifras estatales respaldadas por el gobernador Juan Sabines Guerrero aseguran que en los albergues de la zona norte, selva y centro de Chiapas, son cerca de 3 mil los desplazados.

Extraoficialmente se habla de tres muertos y ocho desaparecidos, pero de acuerdo con fuentes de la Policía Estatal Preventiva, no se ha registrado un sólo muerto.

A la unidad deportiva de Pichucalco asistió el señor Pedro Santiz Álvarez, quien aseguró que sus familiares han sido abandonados en el municipio de Centr, Tabasco, en el que permanecen 400 personas sin recibir ayuda alguna.

Las lluvias han dejado más de 70 mil afectados. En el centro de Pichucalco, decenas de voluntarios acompañados de la policía se preparaban para llevar ayuda y repartir despensas en el municipio de Reforma.

A partir de hoy, los helicópteros realizarán monitoreos aéreos para saber cuáles comunidades son las que requieren más apoyo.

La tragedia, peor que la erupción del Chichonal

Alejandro Suverza
El Universal
Lunes 05 de noviembre de 2007

PICHUCALCO, Chis.— El sur de Tabasco comparte la tragedia con la región norte de Chiapas en sus límites. De un lado hay decenas de personas que mudaron sus camas a la orilla de la carretera federal y del otro, lo que apenas hace unos días eran pequeñas lomas, hoy son islotes.Sobre la región norte chiapaneca las lluvias alcanzaron 403 milímetros en tan sólo un día, mientras que en Tuxtla Gutiérrez puede llegar a llover mil milímetros en todo el año. El agua acumulada en la semana del diluvio sería capaz de inundar en promedio todo el sur de Tabasco y norte de Chiapas hasta en más de un metro del altura si la orografía fuera completamente plana.

Autoridades chiapanecas estiman que la tragedia es mayor que las afectaciones pluviales causadas en 1999 o equiparable con la erupción del volcán Chichonal en 1985, que dejó miles de damnificados. “El problema es que la lluvia fue extraordinaria”, dice Protección Civil, en voz del subsecretario, Luis Manuel García Moreno.

Exculpan a presas

Las presas chiapanecas Malpaso, La Angostura, Chicoasén y Peñitas, que segregan a Tabasco de agua, están en la mira. Las autoridades niegan cualquier responsabilidad. “Todo el sistema de presas del alto y el bajo Grijalva —39 mil millones de metros cúbicos en su máxima capacidad, unas seis veces el lago de Chapala— estaba preparado. Desde enero comienzan a vaciarse para que cuando llegue la temporada de lluvias no se desborden. Las presas no tuvieron que ver con las inundaciones”, dijo el director Técnico de la Comisión de Agua estatal, Horacio Rubio.

De acuerdo con datos de un funcionarios de la División Hidrométrica del Sureste, de la Comisión Federal de Electricidad, La Angostura estaba a 96.57%, Malpaso a 98.96% y sólo Peñitas fue la que desbordó; hasta el momento permanece a 96.73%.

“Ya teníamos la experiencia de 1999, cuando después de ahogado el niño quisieron tapar el pozo e invirtieron 2 mil 500 millones, pero este año sólo invirtieron 300 millones de pesos en infraestructura. Es una tragedia que se pudo haber evitado si se hubiera cumplido con los programas de corto y mediano plazo para proteger a la población. No hay seguimiento y ahí están las consecuencias. A uno, como mexicano le duele, pero hay políticos que no ejercen el presupuesto”, dijo un alto funcionario que prefirió no dar su nombre.

Buscan en Chiapas a sobrevivientes de deslave en poblados cercanos
Explica el gobernador Juan Sabines que las autoridades recorren pueblos cercanos en busca de personas que lograron huir antes de la tragedia

Redacción ELUNIVERSAL.com.mx <(más información de la Tragedia en Chiapas)
El Universal
Ciudad de México
Miércoles 07 de noviembre de 2007

09:30 El gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero, dijo que a dos días de ocurrir la tragedia en el poblado Juan Grijalva, donde una ola gigante sepultó la comunidad, buscan sobrevivientes que lograron huir a zonas cercanas antes del desastre.

El mandatario chiapaneco precisó en entrevista con Carmen Aristegui que en la zona afectada también se hacen labores para localizar cuerpos de víctimas, pero hasta el momento el saldo se mantiene con tres personas fallecidas y 24 desaparecidos.

Comentó que lista en mano, las autoridades recorren los pueblos cercanos como Plan de Ayala y La Herradura donde esperan encontrar a más personas a salvo.

Sabines Guerrero explicó que los sobrevivientes se encuentran en albergues en una situación de zozobra debido a que perdieron todo cuanto tenían.

México: derrumbe en Chiapas sepulta 60 viviendas

Tribuna Latina/Tuxtla Gutiérrez
Un cerro se derrumbó en Chiapas (sur de México), cerca del límite con Tabasco, dejando por lo menos 16 personas desaparecidas al cubrir al menos a unas 60 viviendas.

La Secretaría de Gobernación (equivalente a Ministerio del Interior) indicó que “por información preliminar proporcionada por los lugareños, se estima que cuando menos 16 personas se encuentran desaparecidas” de la población San Juan del Grijalva, del municipio Ostuacán, cercano a las presas Peñitas y Malpaso.

La secretaría mexicana señaló también que durante el recorrido por la zona se “verificó que las presas Peñitas y Malpaso funcionan de manera normal, y dentro de los parámetros operativos de seguridad, por lo que no existe riesgo para la población”.

El desagüe de la presa Peñitas fue uno de los factores, junto con las abundantes lluvias en la región, que provocó la inundación que afecta 80 por ciento del territorio de Tabasco y 22 municipios de Chiapas desde el pasado 29 de octubre.

El gobierno de Chiapas ha señalado que, aunque han sido enviadas a hospitales cercanos varias personas por los cuerpos de rescate, hasta este momento no se puede precisar el número de heridos y se desconoce si hubo muertos.

(Fuente: Télam).

Chiapas: “Ya no existen…vivían allá abajo”

Sergio Javier Jiménez
El Universal

Miércoles 07 de noviembre de 2007

00:01 sergio.jimenez@eluniversal.com.mxOSTUACÁN, Chis.— En medio del lodo yace una libreta de catecismo y en ella aparece una lista con los nombres de los evangelizadores adventistas del pueblo Juan de Grijalva.

“Ella salió con nosotros; ésta otra tiene una niñita que se le quebró la cabecita; a él y su esposa decimos que ya no existen, vivían allá abajo, a esa hora ellos ya estaban durmiendo”, relata Víctor Sánchez, uno de los sobrevivientes, quien da detalles de los nombres de la lista, todos ellos sus conocidos pues era el responsable del centro de salud.

Algunos salvaron la vida, otros quedaron sepultados por miles de toneladas del fango causado por el desgajamiento del cerro en Juan de Grijalva; ahora sólo queda en pie la base del asta bandera de la escuela.

“A José Manuel Herrera lo atendíamos en el centro de salud porque se quebró una ‘pata’… pero se vino el cerro y lo ‘jallamos’ (hallamos) más tarde allá —señala—, atorado en el árbol, pero no se murió… ahorita ya está a salvo gracias a Dios, dice que el agua lo subió y lo bajó, quedó desnudo, el agua le quitó la ropa”, cuenta en su relato.

Muchos de los habitantes ya se encuentran en un albergue. En el pueblo quedan sólo dos hombres que atestiguan la llegada del presidente Felipe Calderón, quien recorre la zona y escucha los testimonios de quienes corrieron y corrieron de noche hacia la montaña para no ser arrastrados por la ola de agua y lodo.

Samuel Sánchez le cuenta a Calderón: “Yo perdí mi camioneta, se la arrastró el lodo… pero el río también se llevó a mi padre… nomás a mi madre la pude sacar”, y se le quiebra la voz. Se hace el fuerte y le dice al mandatario: “Yo te conocí en tu campaña, te puedo comprobar que te apoyé, fui tu coordinador”, y saca de su cartera la tarjeta que lo identifica como panista. “Lo hice por convicción de tener un presidente con el corazón en la mano, este es el momento en el que necesitamos de ti”.

Calderón le responde: “Les vamos a echar la mano, muy comprometido, independientemente del apoyo que te agradezco… gracias”.

El caso de Salomón Ruiz es aún más triste, perdió a cinco familiares entre sus papás, hermanos y sobrinos.

Por el suelo hay ropa hecha jirones, pedazos de trastes, postes de luz torcidos por una fuerza sobrehumana que deja ver su esqueleto de varillas y, a la distancia, una casa torcida que aguantó el arrastre de varias decenas de metros, pero que no sucumbió al deslave.

“Queremos los cuerpos”

La demanda sólo es una en el albergue de los sobrevientes, en donde Calderón escucha llantos e intenta apaciguar la tristeza: Que se recuperen los cuerpos de los familiares, sólo quieren darles un entierro digno. Calderón y el gobernador Juan Sabines se comprometen a ello, aunque la tarea se calcula titánica.

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ACUSAN A PEMEX POR LA TRAGEDIA EN CHIAPAS

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