El Descubrimiento de Europa

La llegada de los españoles a este continente fue un hecho histórico, trascendente para la humanidad, un hecho inevitable ya que en algún momento tenia que ocurrir, y sin querer dejar de ver las cosas positivas que esto acarreó, hace 500 años los pueblos indígenas de estas tierras, llamadas ahora América, empezaron a descubrir que existía Europa. La mayoría de lo que fueron conociendo de los europeos no fue bueno ya que estos llegaron a quitarles su territorio con ayuda de la espada, a dominarlos con la religión y a convertirlos en sus esclavos. En la actualidad no hay cifras exactas de la cantidad de indígenas que habitan en América pero es aproximadamente el 15% de la población. El problema es que después de cinco siglos de aquel acontecimiento la mayoría de los pueblos nativos siguen viviendo en condiciones no muy diferentes a las de la época de la colonia, son los marginados de los marginados. Pero el resto de la población no deberiamos sentirnos tranquilos hasta conseguir que haya una situación equitativa entre todos los habitantes de las naciones americanas, hasta que los indígenas sean respetados y tengan, de verdad, los mismos derechos que los demás y no se les siga viendo como inferiores. Aunque esto debe hacerse extensivo a todos los pueblos indígenas del mundo y no sólo de América.

Para complementar les dejo este video:

Una pieza literaria del escritor venezolano Luis Britto, alguien lo ha pasado a video, espero les guste:

Link

El Texto del video por si prefieren leerlo aquí ya que en el video no se ve claro:

La Verdadera deuda Externa

(El Representante Indígena se Presenta ante las Naciones desarrolladas de Occidente)

“Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuauhtémoc he venido a encontrar a los
que celebran el encuentro.
Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace
cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron
hace sólo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es
bastante. Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para
poder descubrir a los que me descubrieron.
El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda
contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.
El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con
intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin
pedirles consentimiento.

Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también
puedo reclamar intereses.
Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre
recibo y firma sobre firma, que solamente entre los años 1503 y 1660
llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones
de kilos de plata provenientes de América.
¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos
cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.

¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como
Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!
¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como
Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de
destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri,
que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización
europea se deben a la inundación de metales preciosos! ¡No! Esos
185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser
considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de
América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería
presumir la existencia de crímenes de guerra, lo
que daría derecho no sólo a exigir devolución inmediata, sino la
indemnización por daños y perjuicios.

Yo, Guaicaipuro Cuauhtémoc, prefiero pensar en la menos
ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales
no fueron más que el inicio de un plan “Marshalltezuma”, para
garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus
deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del
álgebra, el baño cotidiano y otros logros superiores de la
civilización.

Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos
preguntarnos: ¿han hecho los hermanos europeos un uso racional,
responsable o por lo menos productivo de los fondos tan
generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no.

En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en
armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio
mútuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas
de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.

En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de
500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de
independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la
energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman
según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos
obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los
intereses, que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos
en cobrar.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a
nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y
hasta el 30 por ciento de interés, que en ocasiones los hermanos
europeos les cobran a los pueblos del Tercer Mundo.
Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos
adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado
sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.
Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés
compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer
pago de su deuda, una masa de 484.147 billones de kilos de oro y 42
trillones de kilos de plata. Es decir, masas que hoy equivalen a
212.345 millones de veces la producción mundial de oro por año, y
3.164 billones de veces la de plata. El total también corresponde al
70% de toda la corteza terrestre, o al 0,7% de todo el planeta.
Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían,
calculadas en sangre?

Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas
suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como
admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial
irracionalidad de los supuestos del capitalismo.
Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los
indoamericanos.

Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a
los pueblos deudores del Viejo Continente; y que los obligue a
cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o
reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como
primer pago de la deuda histórica….”
Cuando el Cacique Guaicaipuro Cuatémoc dio su conferencia ante la
reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, no sabía que estaba
exponiendo una tesis de Derecho Internacional para determinar LA VERDADERA
DEUDA EXTERNA.
Ahora sólo resta que algún gobierno latinoamericano tenga el valor
suficiente para hacer el reclamo ante los Tribunales Internacionales
competentes.

______________

Y aquí la versión en heavy metal:

Gillman: Gillmanifest en Valencia, Venezuela

____________

También este documento que aparece en el diario La Lornada 13/09/2007

Aprueba ONU Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas

Nueva York, 13 de septiembre. La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó hoy por abrumadora mayoría la Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas, que establece el derecho a la autodeterminación, al control de sus tierras y recursos naturales, y a la preservación de la cultura y tradiciones de esas comunidades.

La declaración fue adoptada por 143 de los 192 países representados en el organismo, 11 abstenciones y con la decidida oposición de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que pusieron reparos especialmente en lo que se refiere a las disposiciones sobre tierras, territorios y recursos, pues consideraron que son “demasiadas amplias y confusas” en sus interpretaciones.

El texto establece el derecho a la autodeterminación de los indígenas, incluyendo el “derecho a la autonomía o autogobierno en los temas relacionados con sus asuntos internos y locales, así como caminos y formas para financiar sus funciones autónomas”.

“Cada individuo indígena tiene derecho a la nacionalidad”, dice la declaración, calificada por Estados Unidos de “defectuosa”, pero que amparará a unos 370 millones de personas en el mundo luego de una negociación de 20 años.

Indígenas de todo el mundo, particularmente en países en vías de desarrollo, han venido denunciando malos tratos, violaciones de los derechos humanos y pérdida de libertades personales, así como de sus tierras y recursos en sus propios territorios.

En este contexto, la declaración asienta que los territorios donde viven los indígenas no pueden ser utilizados con fines militares ni, como era frecuente en el pasado, para el depósito de residuos tóxicos, principalmente en los países desarrollados.

Reconocimiento histórico

La declaración sostiene que los estimados 370 millones de indígenas en el mundo no deben ser sujetos de “ningún acto de genocidio u otro acto de violencia”, ni se debe proceder al traslado forzado de niños de un grupo a otro.

Añade en otro de sus artículos que tampoco pueden ser desplazados de sus tierras o territorios, mientras que su reubicación no puede ser llevada a cabo sin consentimiento previo, tras una decisión tomada con libertad.

El documento consta de 46 artículos, en que se les otorgan a los pueblos originarios gran cantidad de derechos, la mayoría de ellos tomados de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como de otros tratados sobre los derechos humanos y las libertades políticas y civiles.

Asimismo, se establecen obligaciones a los estados para garantizar el cumplimiento de las disposiciones, entre las que sobresalen la preservación de lenguas, tradiciones, cultura, no discriminación ni explotación, trabajo, acceso al desarrollo, educación y salud, respeto a sus instituciones y formas de organización y gobierno.

El delegado estadunidense, Robert Hagen, dijo que pese al “no” de su país su gobierno “continuará con sus vigorosos esfuerzos para promover a escala nacional los derechos de los aborígenes”, que reconoce en sus leyes.

La ONU indicó que la declaración será vinculante para los gobiernos si promulgan leyes nacionales para reconocer el texto.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…


Comments are closed.